¡Oh, suave andaluz, que en las noches impías,
que sin ambages cruzas las veredas frías!
quizás penando, quizás implorando a Dios,
como el grácil bamboleo del tren del adiós...
¿Cuál es tu congoja, bohemio de buena traza?
¿Cuál es tu penar? ¿Cuál es tu incertidumbre?
será la falta de una buena dulcinea,
o será la ausencia de una tierna musa,
lamentando tu suerte fatal... ¡Desventurado!
Tú que te encierras en tu propio reclusorio,
con barrotes de amargura, muros de odio,
de tu propia incertidumbre torturada,
en tu gran desolación, cual Albas de la Luna,
que tu corazón parte en pedazos, una a una...
3 comentarios
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que poema tan bello...
Supongo que tu perspectiva de hoy es más esperanzadora... Un cielo con más luces y un camino donde no sólo va tu sombra....
Un besito
Que bien escribes, te felicito regresaré por aqui a seguir leyendo...
Gracias Rey_nalgon, esa poesía la hice en un momento de desesperación hace años, pero ahora tengo motivación e ilusiones nuevas...
Gracias por tu visita y un saludo afectuoso